Diario de una familia…

Siento que este blog va perdiendo a poco su sentido…
Empezó como medio para aliviar mi mente de la tanta carga que esta familia (si aún se puede llamar tal) me producía.
Hoy por hoy, nada nuevo pasa, nada viejo ocurre. Y empieza a ser igual de rutinario el silencio de ahora que los gritos de antes.
Antes, a lo sumo, había algo estresante que contar al mundo: un pensamiento fugaz, un remordimiento, una duda, un por qué.
Ahora, como mucho, puedo hablar del silencio que precede a cada comida, de la tranquilidad que inunda la casa por las tardes o de otras tantas cosas que conforman hoy lo que llamo la buena rutina. Y por algo es bueno, y espero que continúe así durante largo rato…
Aunque parezca que me estoy lamentando, no es así. Prefiero más este presente rutinariamente callado y aburrido que aquel pasado que me costaba la vida por cada segundo que vivía bajo un techo amenazante de caerse sobre mí, si no literalmente, metafóricamente.
Por lo menos, la paz aún reina.
La tranquilidad está restaurando la salud a cada miembro, aunque de una forma paulatina.
La serenidad deja por lo menos un hueco por el que los pensamientos, variados y diferentes, vaguen sin obstáculos.
Con mucha diferencia, hoy, los pensamientos ya no son igual de monótonos y repetitivos que antes…
Eso sí que es avance, un avance entre los intentos de avance llevados a cabo en 7 años de vivenvia en tierras españolas, o mejor dicho, en tierras de tortura.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s